
La Historia De Theodore Schuck
Era 3 de marzo de 1946, un día soleado. El celebre Doctor Theodore Schuck abre la primera clínica de la ciudad Belfast (Reino Unido) situada en la esquina de la calle de Las Rosas. El Doctor días antes de abrir la clínica, recibió una advertencia diciéndole que no la abriese, entonces no le dio importancia alguna. Al poco de la inauguración, alguien la incendió. Cuando los bomberos llegaron ya era demasiado tarde su esposa, que estaba dentro, había fallecido carbonizada. A partir de ese día sólo viviría para vengar su muerte.
Semanas después empezó a investigar el asunto aun con la pena de haber perdido a su amada. No le fue fácil hacer amistades con los testigos del suceso.
Uno de los testigo identificó a uno de los individuos que habían rondado la clínica momentos antes del suceso, el cual era integrante de una famosa banda “The devils of Belfast”. Ya tenía una pista para poder empezar.
Tenía que ir al barrio donde se asentaban todas las mafias y las prostitutas. Cuando llegó, a nadie le resultó cómoda su presencia, rondando por sus calles tan peligrosas y oscuras, no le interesaba el servicio que le pudieran dar esas señoritas. Al fin dio con una solución uno de los testigos describió a una señora de mediana altura, cabello rubio y voz suave, unos minutos después vio a un prostituta que coincidía con la descripción. El Doctor corriendo le preguntó:
-¿Sabes dónde puedo encontrar a la banda the devils of Belfast?
-Sí, le respondió la prostituta. Pero no le va a salir barato que le diga dónde puede encontrar a un integrante de esa banda. Pero antes deje que le haga una pregunta:
-¿Por qué quiere saber eso? Dijo la prostituta.
El Doctor le respondió:
- Es un asunto particular.
-Suelen ir por el “Bar Ruso” de la calle de al lado, suele estar a las 19:20 h todos los días.
Se marchó en la dirección indicada no sin antes darle un billete de 20 dólares por la información. Cuando llegó no encontró a nadie de la banda, William o eso es lo que le habían dicho en el bar, llevaba prisa para ver a su jefe, tenían un trabajo entre manos. Ya no tenía donde ir, así que buscó cerca de allí un motel para pasar la noche. Cuando llegó a la recepción del hostal, un señor muy desagradable le atendió; el recepcionista le dijo:
- ¿Qué quiere señor?
El doctor contestó:
-Quisiera una habitación, por favor.
-Tenemos una libre, con vistas al burdel de enfrente ¿la quiere?
El doctor sin pensárselo dijo:
-Si no hay otra, sí la quiero
El recepcionista contestó:
-Tome la llave y quítese de mi vista.
El doctor corriendo subió las escaleras hasta el cuarto piso donde se aposentó durante esa noche.
Cuando el doctor se encontró en su habitación oyó por su ventana una conversación de William Steven y la prostituta con la que había hablado antes, ella le informó que alguien había preguntado por él, William le preguntó el aspecto que tenía.
La prostituta contestó:
- Es alto, delgado, pelo rubio y muy, muy guapo. William al oír el coqueteo de la prostituta, cambio su tono de voz en un tono de enfado. William le dijo:
- El doctorcito morirá pronto y su “belleza” no le salvará ni mucho menos, y ahora me voy a una reunión en el cuartel general.
William se tapó la cara y se fue corriendo, dobló la esquina y no le volvió a ver nadie.
Theodore durmió inquieto esa noche al oír que pronto moriría.
A la mañana siguiente, Theodore, al levantarse, se dio cuenta de que encima de su mesita de noche tenía una carta del recepcionista informándole de que unos señores habían preguntado por él, pero el recepcionista les contestó que no se aposentaba ningún Theodore. Los señores enfadados se fueron susurrando unas palabras que no entendía.
Theodore se había dado cuenta de que había empezado una lucha entre la mafia y él. Theodore bajó las escaleras del motel, se dirigió hacia la recepción y le dio las gracias. El recepcionista se extrañó, pero momentos después se acordó de la carta y le contestó:
- De nada, pero que no vuelva a pasar.
Theodore asintió con la cabeza y se fue a la calle. De repente vio pasar a William. Theodore le siguió él se enterase. Un tiempo después llegó a una fábrica abandonada, en ese mismo instante ve a una mujer que le miraba a los ojos y le apunta con una pistola, al darse cuenta William le pregunta:
-¿Qué haces Macarena ? ¿Y esa pistola?
-Creí haber visto una sombra, pero será un animal. Contestó Macarena.
Macarena y William se metieron para dentro de la fábrica que se suponía que era el cuartel general.
En su interior se podía apreciar que estaba abandonada desde hace muchos años. Vio que Macarena y William entraron en una sala con unas escaleras que conducían a los sótanos.
Theodore se dirigió sigilosamente a las escaleras, las bajó y vio que Macarena y William estaban en el final del pasillo, saludando a un señor canoso con bigote respingón.
Pronto se dio cuenta de que el tema de la conversación, que posteriormente iba a comenzar, sería lo que harían con él para quitárselo del medio.
Una integrante de la banda propuso que le enviasen una carta donde le informaran de que le reclamaba una persona y cuando fuera a esa calle le tenderían una trapa. El jefe de esa mafia apeló que no se arriesgarían por una simple razón, porque si el doctorcito avisaba a la policía por un casual, les perjudicaría hasta tal extremo que tendrían que desaparecer un tiempo y eso no les convenía.
William propuso que uno de ellos siguiera al doctor, se hiciera su amigo y cuando se ganase su confianza, lo matase sin dejar huellas y sin que nadie sospechara. Esa propuesta al jefe le encanto y decidió que esa idea se ejecutara cuanto antes. William propuso que Macarena fuese quien ejecutase el plan. Macarena aceptó ese trabajo y pronto ella le preguntó a William:
-¿Dónde dormía el doctor?
William dijo:
-En el motel de la calle “Francisco Pelayo“
Macarena se fue a un cuarto situado entre la sala donde se había celebrado la reunión y una especie de laboratorio. Cuando Macarena salió del cuarto, se encontraba deslumbrante.
Macarena se dirigía al motel y Theodore ya sabía que sería una carrera contrarreloj. Cuando Macarena llegó al motel, Theodore se encontraba en la puerta. Macarena con voz suave preguntó:
-¿Es usted Theodore Schuck?
-Sí. Respondió.
-Hola, soy Macarena y vengo buscándote porque tu mujer antes de morir me dio esto para ti.
Macarena le dio una carta donde ponía las siguientes palabras:
CARIÑO, YA SÉ QUE TE PARECERÁ EXTRAÑO QUE DÍAS DESPUÉS DE NUESTRA BODA. TE ESCRIBA DE ESTA CARTA, PERO TENGO QUE INFORMARTE DE QUE HE ENCONTRADO UN HOMBRE QUE VERDADERAMENTE ME HACE FELIZ. ME VOY CON MI AMIGO Y ME VOY A CASAR EN EL EXTRAJERO. ADIOS. QUE TENGAS MUCHA SUERTE.
Theodore al leer esta carta no se la creyó ya que oyó la conversación hace unas horas. Macarena le consoló y Theodore le siguió la corriente, ya sabía que sería fácil ganarse la confianza de Macarena.
Al día siguiente, Macarena le propuso dar un paseo por los alrededores de los jardines Laguchi enfrente de los lagos de los cisnes.
Theodore aceptó encantado, y se dispuso a salir pero una voz sin saber de donde venía le dijo que en los jardines Laguchi le tenderían una trampa. Theodore no sabía si era verdad, así que optó por el camino más fácil, decirle a Macarena que se había puesto enfermo.
Macarena, le dijo que si hacía falta que fuese a cuidar de él. Theodore le dijo que no se molestase que podía valerse por sí mismo, que él estaría todo el día en la cama.
Macarena pensó que ese sería el momento de matarle, pero una voz le rondó por la cabeza diciéndole:
-Macarena, no lo hagas. Tú y yo sabemos que has desarrollado un sentimiento que no habías sentido por nadie nunca y que si lo matas lo lamentarás siempre.
Entonces Macarena telefoneó a Theodore y le confesó todo: que era de la mafia …
En ese intente a Theodore se le ocurrió una idea: que Macarena dijera que ya le había matado, ya que algunas personas le habían visto con el doctor, y que dejara el grupo. A William no le dio buena espina y le dijo a uno de la banda de la vigilase durante tres meses y que luego harían que volviera a la banda. Tres meses después, William se enteró de que Macarena y Theodore estaban juntos y que ella estaba embarazada. A William se le comían los celos y pensó en liquidar a Theodore él mismo. Theodore y Macarena desaparecieron por un tiempo. Cuando William se enteró de dónde se escondían se quedó asombrado; ellos se encontraban en Yurala (en el centro de Australia ).William supo que el 16 de Junio, en la parroquia San Telmo se casarían y lo celebrarían en el restaurante Yulara. Theodore y Macarena, se casaron sin saber que William estaba allí.
CONTINUARÁ …
Semanas después empezó a investigar el asunto aun con la pena de haber perdido a su amada. No le fue fácil hacer amistades con los testigos del suceso.
Uno de los testigo identificó a uno de los individuos que habían rondado la clínica momentos antes del suceso, el cual era integrante de una famosa banda “The devils of Belfast”. Ya tenía una pista para poder empezar.
Tenía que ir al barrio donde se asentaban todas las mafias y las prostitutas. Cuando llegó, a nadie le resultó cómoda su presencia, rondando por sus calles tan peligrosas y oscuras, no le interesaba el servicio que le pudieran dar esas señoritas. Al fin dio con una solución uno de los testigos describió a una señora de mediana altura, cabello rubio y voz suave, unos minutos después vio a un prostituta que coincidía con la descripción. El Doctor corriendo le preguntó:
-¿Sabes dónde puedo encontrar a la banda the devils of Belfast?
-Sí, le respondió la prostituta. Pero no le va a salir barato que le diga dónde puede encontrar a un integrante de esa banda. Pero antes deje que le haga una pregunta:
-¿Por qué quiere saber eso? Dijo la prostituta.
El Doctor le respondió:
- Es un asunto particular.
-Suelen ir por el “Bar Ruso” de la calle de al lado, suele estar a las 19:20 h todos los días.
Se marchó en la dirección indicada no sin antes darle un billete de 20 dólares por la información. Cuando llegó no encontró a nadie de la banda, William o eso es lo que le habían dicho en el bar, llevaba prisa para ver a su jefe, tenían un trabajo entre manos. Ya no tenía donde ir, así que buscó cerca de allí un motel para pasar la noche. Cuando llegó a la recepción del hostal, un señor muy desagradable le atendió; el recepcionista le dijo:
- ¿Qué quiere señor?
El doctor contestó:
-Quisiera una habitación, por favor.
-Tenemos una libre, con vistas al burdel de enfrente ¿la quiere?
El doctor sin pensárselo dijo:
-Si no hay otra, sí la quiero
El recepcionista contestó:
-Tome la llave y quítese de mi vista.
El doctor corriendo subió las escaleras hasta el cuarto piso donde se aposentó durante esa noche.
Cuando el doctor se encontró en su habitación oyó por su ventana una conversación de William Steven y la prostituta con la que había hablado antes, ella le informó que alguien había preguntado por él, William le preguntó el aspecto que tenía.
La prostituta contestó:
- Es alto, delgado, pelo rubio y muy, muy guapo. William al oír el coqueteo de la prostituta, cambio su tono de voz en un tono de enfado. William le dijo:
- El doctorcito morirá pronto y su “belleza” no le salvará ni mucho menos, y ahora me voy a una reunión en el cuartel general.
William se tapó la cara y se fue corriendo, dobló la esquina y no le volvió a ver nadie.
Theodore durmió inquieto esa noche al oír que pronto moriría.
A la mañana siguiente, Theodore, al levantarse, se dio cuenta de que encima de su mesita de noche tenía una carta del recepcionista informándole de que unos señores habían preguntado por él, pero el recepcionista les contestó que no se aposentaba ningún Theodore. Los señores enfadados se fueron susurrando unas palabras que no entendía.
Theodore se había dado cuenta de que había empezado una lucha entre la mafia y él. Theodore bajó las escaleras del motel, se dirigió hacia la recepción y le dio las gracias. El recepcionista se extrañó, pero momentos después se acordó de la carta y le contestó:
- De nada, pero que no vuelva a pasar.
Theodore asintió con la cabeza y se fue a la calle. De repente vio pasar a William. Theodore le siguió él se enterase. Un tiempo después llegó a una fábrica abandonada, en ese mismo instante ve a una mujer que le miraba a los ojos y le apunta con una pistola, al darse cuenta William le pregunta:
-¿Qué haces Macarena ? ¿Y esa pistola?
-Creí haber visto una sombra, pero será un animal. Contestó Macarena.
Macarena y William se metieron para dentro de la fábrica que se suponía que era el cuartel general.
En su interior se podía apreciar que estaba abandonada desde hace muchos años. Vio que Macarena y William entraron en una sala con unas escaleras que conducían a los sótanos.
Theodore se dirigió sigilosamente a las escaleras, las bajó y vio que Macarena y William estaban en el final del pasillo, saludando a un señor canoso con bigote respingón.
Pronto se dio cuenta de que el tema de la conversación, que posteriormente iba a comenzar, sería lo que harían con él para quitárselo del medio.
Una integrante de la banda propuso que le enviasen una carta donde le informaran de que le reclamaba una persona y cuando fuera a esa calle le tenderían una trapa. El jefe de esa mafia apeló que no se arriesgarían por una simple razón, porque si el doctorcito avisaba a la policía por un casual, les perjudicaría hasta tal extremo que tendrían que desaparecer un tiempo y eso no les convenía.
William propuso que uno de ellos siguiera al doctor, se hiciera su amigo y cuando se ganase su confianza, lo matase sin dejar huellas y sin que nadie sospechara. Esa propuesta al jefe le encanto y decidió que esa idea se ejecutara cuanto antes. William propuso que Macarena fuese quien ejecutase el plan. Macarena aceptó ese trabajo y pronto ella le preguntó a William:
-¿Dónde dormía el doctor?
William dijo:
-En el motel de la calle “Francisco Pelayo“
Macarena se fue a un cuarto situado entre la sala donde se había celebrado la reunión y una especie de laboratorio. Cuando Macarena salió del cuarto, se encontraba deslumbrante.
Macarena se dirigía al motel y Theodore ya sabía que sería una carrera contrarreloj. Cuando Macarena llegó al motel, Theodore se encontraba en la puerta. Macarena con voz suave preguntó:
-¿Es usted Theodore Schuck?
-Sí. Respondió.
-Hola, soy Macarena y vengo buscándote porque tu mujer antes de morir me dio esto para ti.
Macarena le dio una carta donde ponía las siguientes palabras:
CARIÑO, YA SÉ QUE TE PARECERÁ EXTRAÑO QUE DÍAS DESPUÉS DE NUESTRA BODA. TE ESCRIBA DE ESTA CARTA, PERO TENGO QUE INFORMARTE DE QUE HE ENCONTRADO UN HOMBRE QUE VERDADERAMENTE ME HACE FELIZ. ME VOY CON MI AMIGO Y ME VOY A CASAR EN EL EXTRAJERO. ADIOS. QUE TENGAS MUCHA SUERTE.
Theodore al leer esta carta no se la creyó ya que oyó la conversación hace unas horas. Macarena le consoló y Theodore le siguió la corriente, ya sabía que sería fácil ganarse la confianza de Macarena.
Al día siguiente, Macarena le propuso dar un paseo por los alrededores de los jardines Laguchi enfrente de los lagos de los cisnes.
Theodore aceptó encantado, y se dispuso a salir pero una voz sin saber de donde venía le dijo que en los jardines Laguchi le tenderían una trampa. Theodore no sabía si era verdad, así que optó por el camino más fácil, decirle a Macarena que se había puesto enfermo.
Macarena, le dijo que si hacía falta que fuese a cuidar de él. Theodore le dijo que no se molestase que podía valerse por sí mismo, que él estaría todo el día en la cama.
Macarena pensó que ese sería el momento de matarle, pero una voz le rondó por la cabeza diciéndole:
-Macarena, no lo hagas. Tú y yo sabemos que has desarrollado un sentimiento que no habías sentido por nadie nunca y que si lo matas lo lamentarás siempre.
Entonces Macarena telefoneó a Theodore y le confesó todo: que era de la mafia …
En ese intente a Theodore se le ocurrió una idea: que Macarena dijera que ya le había matado, ya que algunas personas le habían visto con el doctor, y que dejara el grupo. A William no le dio buena espina y le dijo a uno de la banda de la vigilase durante tres meses y que luego harían que volviera a la banda. Tres meses después, William se enteró de que Macarena y Theodore estaban juntos y que ella estaba embarazada. A William se le comían los celos y pensó en liquidar a Theodore él mismo. Theodore y Macarena desaparecieron por un tiempo. Cuando William se enteró de dónde se escondían se quedó asombrado; ellos se encontraban en Yurala (en el centro de Australia ).William supo que el 16 de Junio, en la parroquia San Telmo se casarían y lo celebrarían en el restaurante Yulara. Theodore y Macarena, se casaron sin saber que William estaba allí.
CONTINUARÁ …
Salvador Muñoz (1ºA ESO)
Tercer premio. Prosa.
Tercer premio. Prosa.
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