Ni vivo ni muerto Ni muerto ni vivo.

Veo a mi alrededor sombras
de lo que antes fue y ahora es nada,
veo recuerdos en los que ahora son perdidos
no logro ver una luz de ayuda.

Ni vivo ni muerto
Ni muerto ni vivo.

No hayo mi consuelo con ninguna palabra
no encuentro mi lugar en este mundo
antes veía una luz en todo el camino
ahora las sombras lo ocultan todo.

Ni vivo ni muerto
Ni muerto ni vivo

Miro a lo lejos y no veo el crepúsculo del día
sólo veo la noche y la oscuridad eterna
siento mi alma desgarrada, dolorida por la perdida
pero sigo mirando para poder encontrarla.

Ni vivo ni muerto
Ni muerto ni vivo

Logro ver a grandes sombras
lo que antaño fueron recuerdos
ahora perdidos y olvidados
ellos ahora me abren el camino.

Ni vivo ni muerto
Ni muerto ni vivo

Todo lo que como me sabe a ceniza
deseo que mi hilo lo corten
que mi fugaz vida acabe,
quiero partir a la tierra de Hades,
deseo dejar este mundo sombrío.

Ni vio ni muerto
Ni muerto ni vivo

Aunque a mí una parte se agarra
con grandes sollozos a este mundo vacío,
la única parte que no busca y no haya
que intenta vivir con todas sus fuerzas.


Ni vivo ni muerto
Ni muerto ni vivo

Aquella parte que busca esa luz de plata
esa luz tenue que forma mi crepúsculo
esa luz que una parte de mí ilumina,
que me libere de mis sombras eternas
que me traiga otra vez a la vida.

Ni vivo ni muerto
Ni muerto ni vivo

Esa tenue luz a la que me agarro
para que mi mundo no sea destruido
para que pueda salvarme
para que las sombras no me desgarren vivo.



David Parra (2ºB Bachillerato)
Tercer premio. Poesía.