La verdadera historia del Descubrimiento del fuego y de la rueda


Todos vosotros habréis escuchado la típica historia del descubrimiento del fuego y la rueda, pero para mi opinión los hechos transcurrieron de la siguiente forma:
Situándonos en la Prehistoria, hubo una tribu no muy conocida, la de los "Hunga Chunga", que vivía en un frondoso valle entre altas montañas, las "Peñachangas". En ese valle tenían comida y agua en abundancia gracias al río que pasaba cerca.
Pero como todo lo bueno se acaba, el río se fue secando poco a poco y todos los animales que vivían en los alrededores fueron desapareciendo por falta de agua.
Los "Hunga Chunga" se estaban quedando sin alimentos, así que decidieron enviar a todos los varones adultos hacia el otro lado de las montañas en busca de caza y algún manantial para el agua.
Antes de la salida a las montañas afilaron las puntas de sus lanzas (hechas de huesos) y se cargaron de comida para el largo y duro viaje.
Llegó el día y todos los hombres se despidieron de sus esposas y sus hijos ya que no volverían a verlos hasta dentro de mucho tiempo.
El grupo de hombres empezó a ascender por la rocosa ladera hasta el anochecer, que fue cuando pararon para comer y pasar la fría noche. De momento no se habían encontrado ningún animal que aportase carne suficiente para la tribu.
Al amanecer retornaron el viaje subiendo y subiendo la montaña. Pasaron los días y las semanas pero seguían sin encontrar caza. Se estaban quedando sin comida, hasta que un día encontraron un animal nuevo para ellos, el armadillo. Nada más verlo se pusieron en posición de caza y le lanzaron las lanzas, no sabiendo que aquel animalillo tenía una fuerte coraza. Las muchas lanzas que le dieron no bastaron para matarlo y las puntas de éstas se rompieron, dejando asombrados a los hombres que huyeron quedándose sin sus lanzas.
Al no tener lanzas se quedaron indefensos y tuvieron que hacer otras con palos; como para hacer las puntas ya no tenían huesos, cogieron piedras. Entonces se dieron cuenta que estas piedras eran más difíciles de afilar que los huesos. Cuando las estaban afilando, uno de los hombres puso tanto empeño en afilarla y tan fuertemente lo hizo, que de repente salieron unas chispas que quemaron un árbol. Cuando lo vieron creyeron que era otro animal y uno de los hombres le empezó a dar palos quemándose así la punta del palo, creando más confusión y asombro a los hombres. Otro hombre probó a tocarlo y sintió una sensación de dolor diferente, un calor abrasador que no había conocido antes y entonces se dieron cuenta que esa "cosa" nueva, que llamaron "quemamucho", podía calentarles durante su camino. De esta forma descubrieron el FUEGO.
Siguieron subiendo, ya sin pasar frío por las noches gracias al fuego, hasta que por fin llegaron a la cima y se pararon a descansar para la bajada por la otra ladera de la montaña. Uno de los hombres se acercó demasiado al barranco intentando divisar su querida tribu, pero no la pudo ver. Lo siguió intentando y, haciendo afán por verla se apoyó en una gran roca que se desprendió del suelo y empezó a rodar cuesta abajo, casi haciendo que el hombre se cayese con ella. La roca siguió rodando y se fue redondeando debido a los numerosos golpes hasta que al final llegó a la tribu de los "Hunga Chunga" .La roca se había dado tantos golpes y había quedado tan redondeada que al final tenía forma de rueda.
Las mujeres de la tribu se asustaron por el ruido, pero luego se calmaron e investigaron la roca, que tenía una forma extraña para ellas. Cogieron la roca y la movieron con facilidad, dándose así cuenta que esa extraña roca rodaba mejor que otras con más puntas y descubriendo la primera RUEDA de la PREHISTORIA.
Pero continuemos con nuestro grupo de hombres, que ya se preparaban para bajar la montaña por el otro lado.
Descendieron la montaña mucho más rápido que la subida y pronto llegaron a la otra parte inexplorada de la montaña donde se encontraron un gran río, cargándose de agua. Divisaron grandes manadas de animales que cazaron, cogiendo su carne y sus pieles para vestimentas y demás utensilios.
Habían cogido suficiente comida y agua para un año y dándose por satisfechos, regresaron al lugar donde se encontraba la tribu.
Desde entonces todos los años mandaban un grupo de hombres al otro lado de la montaña para que trajesen agua y carne a la tribu.
Para mí esta es LA VERDADERA y ÚNICA HISTORIA DEL DESCUBRIMIENTO DEL FUEGO y DE LA RUEDA.

Miguel Cortecero (3ºA ESO)
Segundo premio. Prosa.
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